Calderas de biomasa


Las calderas de biomasa son consideradas las más ecológicas que existen en el mercado.

Funcionan de forma similar a cualquier otra caldera, quemando un combustible que en este caso pueden ser pellets de madera, huesos de aceituna, cascaras de frutos secos, u otros tipos de biomasa.

Partes de una caldera de biomasa: depósito, alimentador, cámara de combustión, intercambiador y depósito cenizas.

Croquis de una caldera de biomasa.

Funcionamiento:

Estas calderas necesitan tener cerca un contenedor o silo para el almacenar la biomasa. Desde el silo mediante un alimentador de tornillo sin fin u otro mecanismo se traslada la biomasa a la cámara de combustión. Una vez esta en la cámara de combustión se quema, produciendo calor, el cual se transmite al circuito de agua por medio de un intercambiador. El agua caliente obtenida en el intercambiador se puede utilizar para calefacción y agua caliente sanitaria.

Ventajas e inconvenientes:

Ventajas:

  • Ahorro de costes, ya que el precio de la biomasa es inferior al de los combustibles tradicionales.
  • Los precios de los biocombustibles son más estables que los del gas natural o gasóleo.
  • Utilizan una fuente de energía renovable y más ecológica.

Inconvenientes:

  • La biomasa tiene menor densidad energética, por lo que hacen falta mayores espacios para su almacenaje.
  • Los costes de instalación de las calderas de biomasa son superiores al de las calderas de gas o gasóleo, por lo que supone un mayor desembolso inicial.

Las calderas de biomasa en la certificación energética

Ya vimos hace un tiempo como estaba la situación de los certificados energéticos en Navarra a principios de 2015. Con menos del 10% de los certificados con calificaciones A, B, o C que son las que consideran la vivienda como eficiente (recordemos que la calificaciones van de las letras A la G, siendo esta ultima la peor posible).

Una de las posibilidades de mejorar esas calificaciones seria precisamente la instalación de calderas de biomasa en las viviendas. Ya que con ello se consigue que una vivienda suba a una calificación de nivel A, Incluso si tenía anteriormente una calificación de nivel G, esto se debe a que en las calderas de biomasa se consideran las emisiones de CO2 como neutras.