Rehabilitación térmica de fachadas


La rehabilitación térmica de fachadas nos permite un ahorro de energía en calefacción y refrigeración de hasta el 50%. El tiempo de recuperación de la inversión realizada puede ser en muchos casos de tan solo 5 años, por lo que se ha convertido en una de las mejores formas de mejorar la eficiencia de nuestra vivienda.

Sistema SATE para la mejora de la eficiencia energética por medio de la rehabilitación de fachadas.

Sistema SATE para la rehabilitación de fachadas.

¿En qué consiste?

Esta medida de rehabilitación consiste en añadir aislamiento a las fachadas de los edificios que carecen de el o que el que poseen es insuficiente.

Debido a que hasta hace relativamente poco tiempo no era obligatorio que las fachadas tuvieran aislamiento, gran numero de ellas carecen del mismo, y muchas de las que lo tienen es de baja calidad. Por ello el instalar aislamiento en las fachadas se ha convertido en indispensable cuando se va a rehabilitar un edificio, ya sea por motivos de deterioro, estéticos, o simplemente para mejorar su eficiencia energética.

Navarra al encontrarse en una zona climática fría, y siendo la demanda de calefacción muy superior a la de refrigeración habrá que priorizar este tipo actuaciones en las fachadas orientadas al norte.

Técnicas que existen:

Aislamiento por el interior: Se aplica el material aislante por el interior del edificio. Es un buen método para utilizar cuando solo se rehabilita el edificio por su interior, bien porque la parte exterior esta en buenas condiciones o no se quiere modificar por estar en buen estado, tratarse de un edificio histórico o cualquier otro motivo.

Insuflado de aislamiento: Esta técnica consiste en inyectar el aislamiento en la cámara de la fachada, los materiales que se usan para rellenar las cámaras de aire son principalmente la lana mineral, celulosa y la espuma poliuretano. Al igual que la técnica de aislamiento por el interior, esta medida es idónea cuando no se quiere modificar la parte exterior de la fachada.

Sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior): Consiste en instalar en la fachada un aislante que se cubre con una capa de mortero para protegerlo. Esta técnica es buena cuando se quiere renovar la parte exterior de la fachada por deterioro u otras causas.

Fachada ventilada: Este sistema esta compuesto por un aislamiento que se fija a la fachada y una hoja de protección que deja un espacio de separación entre ella y el aislante. Este espacio entre las dos capas actúa como cámara de aire por donde circula el aire por convección. Esta medida es la que mayor ahorro energético proporciona y por tanto la ideal cuando se quiere renovar el exterior de la fachada pero también es la más cara.